Los efectos de la contaminación municipal
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Contaminación urbana del aire y el agua
La limpieza y la sostenibilidad medioambiental son dos cuestiones con las que luchan las ciudades de todo el mundo. Entre estos problemas figuran el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, la falta de higiene en los espacios públicos, los malos olores, el aumento del consumo de energía, las bajas tasas de reciclaje y la escasez de espacio.
Uno de los mayores problemas de salud y medio ambiente en la actualidad es la contaminación del aire exterior.
Las emisiones procedentes de la combustión de vehículos de motor, de combustibles sólidos y de la industria son los principales responsables de la contaminación del aire exterior. Otras causas de contaminación son el polvo transportado por el viento, las emisiones biogénicas relacionadas con la vegetación y el humo de los incendios forestales (polen y esporas de moho).
Varias de las principales causas de muerte en el planeta, como las cardiopatías, el cáncer de pulmón y afecciones respiratorias como el asma, corren peligro debido a la contaminación del aire exterior. [6] Podemos ver en el gráfico que es una de las principales causas de muerte en todo el mundo.
Uno de los principales riesgos de muerte es la contaminación atmosférica. Pero sus efectos son aún más profundos porque es un factor importante de la carga de morbilidad en todo el mundo.
La contaminación atmosférica tiene un impacto significativo en la calidad de vida de las personas mientras aún viven, además de restarles años de vida. Los efectos medioambientales se concentran en zonas más pequeñas, incluidos los cursos de agua, porque todo el mundo comparte el mismo espacio relativo de aire y agua.
Los ríos urbanos reciben grandes volúmenes de contaminación procedente de numerosas fuentes. Se trata de residuos, aguas pluviales contaminadas procedentes de paisajes urbanos, fuentes móviles (como coches y camiones), aguas residuales residenciales y comerciales y vertidos industriales. Las poblaciones urbanas suelen compartir fuentes de agua centralizadas, por lo que esta contaminación provoca riesgos ambientales y para la salud pública, como la disminución de la calidad del agua potable y la inseguridad de las masas de agua para el baño.
La contaminación del agua en las zonas urbanas puede adoptar formas muy diversas. El aceite, el caucho, los metales pesados y otras toxinas de los automóviles son arrastrados por la escorrentía de las calles. Las aguas residuales que no han sido tratadas de forma correcta o adecuada pueden contener niveles significativos de contaminantes como bacterias coliformes fecales, nitratos, fosfatos, productos químicos y otros microbios, además de tener un bajo contenido de oxígeno disuelto. Los niveles de nitrato en las aguas residuales tratadas podrían seguir siendo significativos. Numerosos lugares, como vertederos, lugares de almacenamiento y uso de residuos tóxicos y productos químicos, tanques de almacenamiento de combustible con fugas y la eliminación intencionada de materiales peligrosos, pueden contaminar las aguas subterráneas y superficiales. La lluvia ácida, la deposición de nitratos y la deposición de amonio son efectos de la contaminación atmosférica que pueden cambiar la química del agua de los lagos.
Hay que encontrar soluciones sostenibles para que el área metropolitana reduzca su dependencia de los contaminantes y la cantidad de contaminantes que genera, así como para reciclar o eliminar adecuadamente los contaminantes antes de que dañen el suelo, el agua o la atmósfera.
La prevención de la contaminación urbana suele ser sobre todo una labor de relaciones públicas. Hay que informar a la gente sobre cómo deshacerse correctamente de los residuos. La mejor manera de transmitir la información es demostrando a los demás dónde van a parar los residuos y los problemas que pueden causar en nuestras cuencas hidrográficas.
La vida animal y la toxicidad urbana
Los pesticidas, los contaminantes industriales y los metales pesados son ejemplos de toxinas introducidas artificialmente en el medio ambiente por la actividad humana, como consecuencia de la minería y la agricultura.
Podríamos entender por qué la fauna urbana tendría mayores cargas de tóxicos porque se sabe que las regiones urbanas tienen mayores niveles de contaminación que las rurales. Esto es así porque el tráfico y las actividades industriales suelen estar relacionados con la contaminación.
En comparación con sus homólogos del campo, la fauna salvaje que vive en ciudades o suburbios se enfrenta a distintos problemas de salud que suelen estar provocados por la actividad humana. En general, descubrimos que la salud de la fauna urbana era peor que la de las especies que vivían en entornos más naturales. Esto se debía sobre todo a que los tejidos de los animales urbanos contenían más toxinas.
Waste management Infrastructure development
Para hacer frente a este problema, es necesario mejorar las infraestructuras civiles en las zonas urbanas. Un crecimiento económico eficaz requiere la creación de infraestructuras de alta calidad que atiendan las demandas de la población, salvaguardando al mismo tiempo el medio ambiente. Las infraestructuras de gestión de residuos son cruciales para lograr un desarrollo sostenible. El agotamiento de los recursos naturales es consecuencia del rápido crecimiento demográfico de las regiones urbanas.
La gestión eficaz de los residuos con extracción de recursos es esencial para una gestión eficaz de los residuos porque los residuos urbanos son recursos potenciales. Se puede extraer valor de la basura en forma de materiales, energía o nutrientes, que pueden servir de sustento a un gran número de personas. Sólo invirtiendo en instalaciones de gestión de residuos se pueden convertir éstos en recursos, que dependen de un conjunto coordinado de medidas para generar mercados y maximizar la recuperación de materiales reutilizables/reciclables. El futuro desarrollo de infraestructuras de gestión de residuos en todas las zonas urbanas debe centrarse en la recuperación de materiales, energía y nutrientes, ya que los recursos pueden extraerse de los residuos utilizando las tecnologías actuales.